Martes, 27 Febrero 2018

Chile condecoró a Uñac por su acción integradora

En una ceremonia en la sede de la embajada de Chile en la Argentina, el gobernador Sergio Uñac recibió la condecoración “Orden Bernardo O´Higgins, en el Grado Gran Oficial”.

En una ceremonia que se cumplió esta tarde en la sede de la Embajada de Chile en la Argentina, el gobernador Sergio Uñac recibió de parte del representante diplomático chileno en el país la condecoración “Orden Bernardo O´Higgins, en el Grado Gran Oficial”.

La distinción fue otorgada al primer mandatario provincial por el Gobierno de Chile en reconocimiento a las políticas implementadas desde su administración en materia de integración binacional.

El embajador de Chile en nuestro país, José Antonio Viera-Gallo fue el encargado de condecorar a Uñac con la Orden Bernardo O’Higgins, que es la prolongación de la "Orden Al Mérito de Chile", máxima distinción que concede el gobierno trasandino, con el objeto de ampliar el otorgamiento de ella a los casos en que el Estado de Chile desea recompensar a los ciudadanos extranjeros que merecen ser distinguidos por su participación sobresaliente en las artes, ciencias, educación industria, comercio o cooperación humanitaria y social.

Luego de recibir la distinción, el gobernador Uñac usó de la palabra para agradecer la distinción en los siguientes términos: “Recibo con orgullo y con profunda emoción esta distinción que el Gobierno de la República de Chile me entrega de la mano de su representante en la Argentina, el señor embajador Don José Antonio Viera-Gallo. La integración es un proceso histórico que felizmente ya fue iniciado hace muchos años. Fueron José de San Martín y Bernardo O'Higgins, héroes de la patria grande, los primeros que pensaron en esto de integrar nuestros pueblos. 

En febrero de 1817 un grupo de soldados y oficiales al mando del General San Martin y del Capitán General Bernardo O'Higgins cruzaban la Cordillera e iniciaban la campaña libertadora, la gran epopeya militar de nuestra historia; miles de soldados cuyanos y chilenos, marchaban en busca de emancipación y libertad. Esta maniobra política militar permitiría consolidar la reciente declaración de independencia de las Provincias Unidas del Río de la Plata y, en paralelo, asegurar la emancipación de Chile y Perú.

Ser libre e independiente de España y de cualquier otra potencia extranjera significaba iniciar un camino nuevo, desconocido, incierto. Pero nada de eso fue freno para aquellos que asumieron la responsabilidad del momento histórico que les tocaba vivir. Pusieron el interés general y la Patria por encima de lo personal y lo sectorial y alcanzaron el objetivo: emanciparse e iniciar el proceso de integración de sus pueblos.

Es esa la fórmula de las grandes epopeyas nacionales: pensar en colectivo y poner los intereses de la patria por encima de todo. Esta es la gran lección que nos dejaron San Martin y O'Higgins, artífices de la integración latinoamericana. A poco más de doscientos años de aquella gesta recibo esta distinción, con humildad pero con gran orgullo sumándome a los miles de chilenos y argentinos que tuvieron el coraje y la visión de soñar con la integración y trabajar por una patria grande. 

En honor y homenaje de aquellos pioneros renuevo mi compromiso y el de mi gobierno con la integración como espacio de desarrollo económico y social; pero además y fundamentalmente, como estrategia de fortalecimiento de los países de la región. Hoy nuestro gran desafío como país y como región es la integración. Integración como camino para el desarrollo y el crecimiento de nuestros pueblos, integración cultural y económica, integración que nos proyecte al mundo, integración que genere progreso sostenido, que haga ciudadanos más prósperos y felices a lo largo de nuestra cordillera.

Este es el marco en el que se encuadra el Túnel de Agua Negra, obra que complementa la importante infraestructura física de integración que tienen nuestros países y que permitiría canalizar el flujo de transporte terrestre del eje noreste desde el sur de Brasil hasta el puerto de Coquimbo, pasando por las provincias de Santa Fe, Córdoba y La Rioja.

A poco de iniciar mi mandato en los primeros días del 2016 Argentina y Chile acuerdan con el BID el financiamiento del Túnel de Agua Negra, obra que demandaría una inversión de más de mil quinientos millones de dólares y una logística binacional con pocos precedentes en el mundo.

En el 2017 con la presencia de nuestro presidente Mauricio Macri en San Juan, hicimos el llamado para precalificar empresas para la obra, e hicimos lo mismo en Chile con la presencia de la presidente Michelle Bachelet.
Estamos culminando el proceso de precalificación de empresas para iniciar el llamado para presentación de ofertas técnicas y económicas, y esperamos estar adjudicando en el 2019 el proyecto binacional de mayor relevancia en términos de infraestructura de la región.

Nuestras fronteras culturales están permeadas, la integración de nuestros pueblos es histórica, ancestral diría; ya estamos unidos por cultura, tradición y sangre, y en este marco la obra del túnel en el paso de Agua Negra no es solo la infraestructura que posibilitará traspasar las fronteras naturales: el paso integrará físicamente lo que ya está unido históricamente.

Agua Negra no es solo la obra más importante de infraestructura que ha encarado la provincia de San Juan en toda su historia, es también una oportunidad de cambio, transformación y progreso, por eso yo convoco y aliento a todos los sectores para que no dejemos pasar esta oportunidad, para que junto a nuestros hermanos chilenos hagamos de esta obra la bisagra de la historia de nuestros pueblos.

Construir un paso a través de uno de los cordones montañosos más extenso y alto del mundo en sí es un desafío, pero posiblemente el principal desafío no sea para la ingeniería. El verdadero desafío está hoy ante nosotros y es la articulación política, social y económica que tendremos que trabajar para que esta obra nos integre definitivamente y tenga verdadero impacto en el desarrollo de nuestras comunidades.

De todos nosotros depende, que construyamos integración y apostemos al progreso de nuestros pueblos. Asumamos nuestros desafíos personales y colectivos, desde donde nos toque, porque no hay tarea pequeña cuando el proyecto involucra a dos países y tiene 200 años de historia.

Todos coincidiremos en que la integración argentino chilena es un proceso histórico que protagonizan nuestras sociedades en general, pero también acordaremos que en esos procesos hay individualidades que se destacan, hay actores indispensables que dieron forma a la etapa en la que participaron. Este es sin duda, el caso de embajador Don José Antonio Viera-Gallo, constructor y artífice de nuestra integración.

Quiero solicitarle Señor embajador transmita mi más sincero agradecimiento a la presidente Michelle Bachelet Jeria. Me siento no solo agradecido sino profundamente honrado por esta condecoración.

Al gobierno Nacional en la figura del presidente mi agradecimiento por que sin el apoyo nacional San Juan no hubiera podido concretar este proyecto de infraestructura para la integración.

A quienes me acompañan en mi gestión de gobierno, ministros secretarios y colaboradores muchas gracias: grandes equipos para grandes proyectos.

Quisiera en este párrafo de reconocimientos, agradecer a quienes me sostienen en lo cotidiano, a mi familia, a mi esposa Silvana y a mis hijos Melania, Gonzalo y Facundo.

Dicen que lo esencial surge con frecuencia al final de las conversaciones. Las grandes verdades fluyen casi con naturalidad al final. Por eso les digo ya en el final de mis palabras gracias, muchas gracias por este reconocimiento.

Soy un hombre simple y común que ejerce por mandato popular una función importante y compleja, como es la de gobernar la provincia de San Juan. Desde ese hombre simple permítanme confesar que un poco me cuesta recibir distinciones. Por eso y con el permiso del Gobierno de Chile quiero compartir esta condecoración con quienes son los verdaderos artífices de la integración, aquellos cuyos nombres propios no recordaría, pero puedo identificar con una palabra: sanjuaninos.

A los sanjuaninos les digo: llevaré con honor esta distinción, sabiendo que solo soy un representante del espíritu integrador que desde siempre tuvo San Juan y su gente para con el pueblo chileno.
Muchas gracias!”.

En el acto, el gobernador Uñac estuvo acompañado por su esposa Silvana Rodríguez; los ex embajadores argentinos en Chile Ginés González García y Jorge Taiana; los senadores nacionales Cristina López de Abarca y Rubén Uñac; el diputado nacional Walberto Allende; los ministros de Educación, Felipe de Los Ríos, de Desarrollo y Promoción Social, Armando Sánchez; de Salud Pública, Alejandra Venerando, de Hacienda, Roberto Gattoni y el secretario de Ambiente, Raúl Tello, entre otros funcionarios.

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