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Se cumplen 42 años de la inauguración del Mundial 1978

Aquella competencia continúa siendo la única cita mundialista que se haya celebrado en nuestro país. Veinte días después, la Albiceleste obtuvo su primer título en el medio de un complejo contexto político y social.

Se cumplen 42 años de la inauguración del Mundial 1978 Prensa y Comunicación.

Este 1 de junio se cumplen 42 años del día en el que se inauguró la undécima edición de la Copa Mundial de la FIFA Argentina 1978, hasta el momento la primera y única cita mundialista que se celebró en nuestro país. A lo largo de todo el mes recordaremos qué ocurrió en aquel campeonato inolvidable. Había alegría, había dolor.

El preámbulo de aquel capítulo -que de aquí en más llamaremos Argentina 1978- inició el miércoles 6 de julio de 1966. Sí, doce años antes. Ese día, en un congreso de la Federación Internacional de Fútbol Asociación (FIFA), celebrado en Londres, por medio de una votación se definieron las sedes de los mundiales de 1974, 1978 y 1982, que quedaron en las manos de Alemania Federal, Argentina y España respectivamente. Nuestra nación ya vivía tiempos difíciles. Apenas ocho días antes, el 28 de junio del ’66, el gobierno democrático liderado -por entonces- por el presidente Arturo Illia se veía derrocado ante las fuerzas militares comandadas por el dictador bonaerense Juan Carlos Onganía.

Los años fueron pasando y políticamente hablando, la situación política y social de Argentina era ambivalente. El ciclo de dictadura militar iniciado por Onganía en 1966 concluyó el 25 de mayo de 1973 con la salida del dictador Alejandro Lanusse y la asunción en la presidencia de Héctor José Cámpora, elegido democráticamente en las elecciones de marzo del ’73. La democracia representativa reinó hasta marzo de 1976, cuando la presidenta Isabel Martínez de Perón fue destituida de su cargo en el Operativo de Reorganización Nacional, denominación que impulsó el gobierno de facto liderado por Jorge Rafael Videla.

Este último fue el dictador que presidía el gobierno militar de Argentina cuando se celebró el Mundial de fútbol en nuestro país. Las sensaciones que se vivieron ese viernes 1 de junio en la Ciudad de Buenos Aires fueron raras. Había clima de Mundial, alegría y expectativa pero también de tristeza, dolor y desesperación.

Según escritos periodísticos de la época (Diario Clarín), en la ciudad ese día hacía frío, pero estaba soleado. Podemos decir que era una especie de analogía perfecta de lo que ocurría. Lo radiante del sol representaba el fervor, buena expectativa, nervios y esperanza que significa el comienzo de cualquier mundial de fútbol; el frío significa la cruel realidad que se podía ver en las calles de todas las ciudades y los pueblos argentinos.

Hemos omitido decir que hasta entonces (1978), Argentina se había postulado como sede mundialista en tres oportunidades y en todas no había obtenido un buen resultado. Cuarenta años de intentos sin éxitos. La primera fue en 1936, dos años después, el torneo se jugó en Francia (y lo ganó Italia, con el polémico Benito Mussolini directamente involucrado, dictador y líder del Nacionalismo italiano); la segunda chance se dio en 1956. Los dirigentes de la época dictaminaron en Lisboa –Portugal- que el torneo de 1962 se jugaría en Chile (la poderosa Brasil se consagraba bicampeona, con Garrincha como máximo estandarte del equipo. Pelé, con 21 años, ganaba su segundo Mundial); y, por último, la tercera ocasión en 1964, cuando en México la votación realizada dictaminó que el torneo de 1970 se jugaría en tierras aztecas (Brasil nuevamente en lo más alto. Tercer título para la Verdeamarela. El estadio Azteca fue la sede de la final. En ese año, el recinto deportivo veía cómo Pelé ganaba su tercer campeonato; 16 años después, Maradona haría de las suyas para levantar el segundo trofeo de Argentina).

Volvemos al día inaugural de Argentina 1978. Día viernes, las puertas del estadio Monumental estaban abiertas desde las once de la mañana. Se esperaban unos 80 mil espectadores. En los alrededores de la cancha hubo un mega operativo policial. Fue demasiado riguroso, según el recuerdo de quienes presenciaron la inauguración.

En los minutos previos al primer partido, decenas de jóvenes de entre 11 y 14 años se entremezclaron entre sí en el verde césped del campo de juego. Estaban vestidos con remeras blancas y pantalones azules. En sus manos llevaban globos multicolores y con ellos formaron las siguientes palabras: bienvenidos, FIFA y Mundial 1978. Videla dio un discurso, que no tiene ningún sentido recordar ni citar al menos algún fragmento del mismo. Alemania Federal –campeón en el Mundial de 1974- y Polonia –que resultó tercero en la cita antecesora- fueron los seleccionados protagonistas del primer y único partido de aquél 1 de junio. Y junto a esos alemanes y polacos había tres argentinos: el árbitro principal y los dos jueces de línea. El señor Norberto Coerezza dirigió el encuentro deportivo y lo acompañaron Arturo Ithurralde y Miguel Comesaña. El partido inició a las 15 horas, correspondió al Grupo 2 y terminó igualado sin goles. Nivel mediocre para ser el primero.

Costo económico

Al respecto no existe un registro oficial de cuánto dinero invirtió el gobierno de facto liderado por Videla para el Mundial 1978. La escasa información figura en portales online dedicados a recabar y reunir información histórica del fútbol, sus mundiales y demás. Se calcula que el Estado argentino gastó entre 520 y 700 millones de dólares para la realización del evento deportivo. Con el paso de los años, las sospechas por la semejante cantidad de plata invertida fueron en ascenso y eso derivó en un sinfín de investigaciones de carácter judicial.

La comunicación y transmisión de la Copa del Mundo

Lo que hoy conocemos como TV Pública o Canal 7 de Buenos Aires nació de la mano del Mundial 1978. La junta militar de la época destinó parte de lo invertido para construir una gran estructura que cumpla con la función de ser una planta de televisión. Fue construido en la avenida Figueroa Alcorta esquina calle Tagle y su primer nombre fue Centro de Producción Buenos Aires. No obstante, desde las primeras transmisiones que el propio medio se autodenominaba como Argentina 78 Televisora o A78 TV. Hacia el resto del mundo, la televisación de los partidos del torneo mundial fue a color (como también ocurrió en muy pocos lugares de Argentina); sin embargo, en la mayoría de los rincones de nuestro país los partidos se vieron a blanco y negro. Y en las casas en las que había al menos un televisor, claro. En San Juan eran pocas las familias que contaban con una tevé en sus hogares, la mayoría de la gente seguía los partidos por radio. A este tema lo profundaremos mañana, cuando Argentina debutó en el torneo aquél año.

Sedes oficiales

Seis canchas de cuatro provincias distintas fueron las sedes oficiales de la Copa del Mundo Argentina 1978. Por el lado de Buenos Aires, estaba el Estadio Monumental (River Plate) y el Estadio José Amalfinati (cancha de Vélez Sarsfield); en Mar del Plata el José María Minella (actualmente emplazado en el medio del centro deportivo llamado EMDER y lugar en el que hace de local el Club Aldosivi). En Rosario –Santa Fe- estaba el Gigante de Arroyito (cancha de Rosario Central), en Córdoba el Estadio Chateau Carreras (hoy llamado Mario Alberto Kempes, figura clave del seleccionado argentino en este Mundial que recordamos) y en Mendoza el Estadio Ciudad de Mendoza o Mundialista (donde Godoy Cruz hace de local en la actualidad). Los recintos deportivos de Mar del Plata, Mendoza y Córdoba fueron construidos especialmente para la cita mundialista. Los restantes fueron remodelados.

Cabe mencionar que en la preselección de las sedes (1972), Argentina incluyó a La Plata (Buenos Aires) y Tucumán. La ciudad bonaerense prometió un Estadio Único que fue construido muchos años después. Mientras que en el Jardín de la República o Cuna de la Independencia se había prometido la edificación de una cancha para 70 mil espectadores, pero la tensión política que se vivía en el lugar entre grupos guerrilleros y las Fuerzas Armadas impidieron la construcción.

Equipos participantes y datos curiosos

En aquella época eran 16 las selecciones que se ganaban su boleto para el Mundial de fútbol. La ampliación del cupo a 32 selecciones (como se lo conoce en 2020) se dio recién para la cita de Francia en 1998. En mayo de 1978, a la Ciudad de Buenos Aires llegaron los seleccionados de Alemania Federal, Escocia, Irán, Perú, España, Italia, Polonia, Austria, Francia, México, Suecia, Brasil, Hungría, Países Bajos y Túnez. Iraníes y tunecinos debutaban en un Mundial de fútbol.

El sorteo del fixture tuvo lugar el 14 de enero de ese año en el Centro Cultural General San Martín. Junto a Argentina, Alemania Federal, Países Bajos y Brasil eran los cabezas de serie.

Argentina integró el Grupo 1 junto a Italia, Francia y Hungría. Alemania Federal estuvo en el 2 con Polonia, México y Túnez. La cuarteta del Grupo 3 estuvo integrada por Brasil, España, Austria y Suecia. Finalmente, el último grupo fue compuesto por Perú, Países Bajos, Escocia e Irán.

Dos datos de color. En este Mundial (como en muchos otros) una victoria significada dos puntos. Tiempo después se empezó a sumar tres unidades por cada triunfo obtenido. El empate valía un punto y la derrota nada, como continuó siendo hasta la actualidad. Por otro lado, desde Argentina 1978 que el tiempo del entretiempo pasó de diez a quince minutos.

Figuras internacionales en nuestro país

Casi una docena de grandes futbolistas estuvieron presentes en Argentina para intentar quedarse con el campeonato. Este fue el caso de Teófilo Cubillas (Perú), Zico (Brasil), Dino Zoff (Italia), Johan Neeskens (Holanda), Michel Platini (Francia), Mario Kempes (Argentina), Paolo Rossi (Italia) y Karl-Heinz Rummenigge (Alemania).

La gran ausencia fue la del holandés Johan Cruyff, considerado uno de los mejores jugadores de la historia. La estrella de la selección holandesa había declarado su disgusto y enojo ante los regímenes militares y es por eso que rechazó la citación a la selección y se quedó en España. La temporada 1977-1978 fue la última de Johan como jugador del Barcelona. En ese tiempo compartió plantilla con Juan Carlos Heredia, mejor conocido como la Milonguita Heredia. El cordobés estuvo seis años en el equipo culé, ganó títulos y se hizo muy amigo de Cruyff. Milonguita compartía ideología política con la estrella holandesa y también estaba a favor de la democracia. Renunció a la selección, tampoco quiso jugarla.

La reconocida revista deportiva argentina El Gráfico los junto a Johan y a la Milonguita en un bar de Barcelona y juntos vieron la final del Mundial. Toda una anécdota.

Párrafo aparte para Maradona. Siempre se ha discutido que Diego tuvo chances de integrar la plantilla definitiva de Argentina en ese Mundial pero lo cierto es que el astro argentino era muy joven. Para entonces tenía 17 años y Menotti, entrenador de la Albiceleste, lo dejó afuera de los convocados justamente por su corta edad. Potencial le sobraba. Años después el Diez tendría revancha.

Los 23 elegidos, los 23 primeros campeones

César Luis Menotti fue el director técnico de Argentina en el Mundial y en el ambiente futbolero había mucha expectativa por él. El DT se venía destacando hace tiempo, propuso formas de juego distintas a las habituales, potenció la preparación física en sus equipos, promulgó un juego vistoso y eficaz, entre otros aspectos. Su punto de inflexión fue cuando condujo a Huracán de Buenos Aires a ganar el Metropolitano de 1973. Ese equipo es uno de los mejores que se haya visto en el fútbol argentino (el sanjuanino y exjugador de Desamparados Francisco del Valle integró ese plantel del Globo de Parque Patricios). Su desempeño dirigiendo a Independiente de Avellaneda también fue muy importante.

El listado definitivo de los 22 jugadores argentinos estuvo compuesto por los siguientes futbolistas:

Arqueros: Ubaldo Fillol (27) –River Plate-; Héctor Baley (27) –Huracán- y Ricardo La Volpe (26) –San Lorenzo-

Defensores: Américo Gallego (23) –Newell’s-; Luis Galván (30) –Talleres-; Daniel Killer (28) –Racing Club-; Jorge Mario Olguín (26) –San Lorenzo-; Miguel Oviedo (27) –Talleres-; Rubén Pagnanini (29) –Independiente-; el capitán Daniel Passarella (25) –River Plate-; y Alberto Tarantini (22) –jugador libre-.

Mediocampistas: Norberto Alonso (25) –River Plate-; Osvaldo Ardiles (25) –Huracán-; Rubén Galván (26) –Independiente-; Omar Larrosa (30) –Independiente-; Oscar Ortíz (25) –River Plate-; José Daniel Valencia (22) –Talleres-; y Ricardo Villa (25) –Racing Club-.

Delanteros: Daniel Bertoni (23) –Independiente-; René Houseman (24) –Huracán-; Mario Kempes (23) –Valencia de España-; Leopoldo Luque (29) –River Plate-.

El plantel argentino debutaría en el Mundial al día siguiente del acto inaugural. A esta hora en aquél año, Menotti les dictaba las últimas indicaciones a sus dirigidos previo al debut ante Hungría. Al trámite del partido lo recordaremos mañana.

Fotografías de álbum: Diario Clarín e Infobae (Buenos Aires, Argentina).

Modificado por última vez en Lunes, 01 Junio 2020 18:50